En Wikipedia se define infonomía como “el manejo inteligente de la información”. Asimismo, dice que la infonomía tiene que ver con la interrelación entre la “individuos” y las “organizaciones”, de un lado, e “información”, de otro lado. Lo cierto es que la infonomía es una disciplina emergente que tiene el propósito de proveer ideas y métodos a las personas y organizaciones para realizar un mejor uso y manejo de la información. Si bien todavía no hay nadie que se llame así mismo “infonomista”, hay millones de personas que pasan su tiempo explotando de modo inteligente la información que tienen disponible en sus manos, o mejor aun, en su mente.
Los expertos dicen que siempre hemos tratado de alguna manera con la información, pero la forma en que experimentamos nuestra relación con la información, y la importancia que la información tiene en nuestras vidas, en el ocio y el negocio, han cambiado radicalmente. Hoy, la mayoría de la población de las sociedades desarrolladas vive manejando información, transformándola en conocimiento y almacenándola en inteligencia. El gran avance de las tecnologías de la información durante las últimas décadas ha facilitado que hoy podamos manejar grandes cantidades de datos, almacenarlas y transmitirlas en muy poco tiempo. Pero nuestra fascinación por la progresión de la tecnología no ha ido pareja al aumento de la calidad de nuestra comprensión sobre cómo absorbemos, usamos, comunicamos y valoramos la información.
Por otro lado, la creación de valor en las organizaciones se debe hoy principalmente a la explotación inteligente del conocimiento (ideas, métodos, procesos, prácticas, tecnología, creatividad, etc.), y en ese sentido, la contabilidad tradicional se enfrenta con el reto de incorporar los activos intangibles en la valoración de las empresas.
La opinión es que esta no es la era de Internet. Es la era de la gestión inteligente de la información. Internet es un instrumento, muy atractivo por cuanto aporta una forma novedosa, simple, sugerente, seductora, de presentar información. El éxito de una estrategia Internet reside, precisamente, en cómo permite hacer mejor uso de la información para un trabajo más eficaz, la superación de bolsas de ineficiencia, la generación de nuevos modelos de negocio y nuevas formas interactivas de relación entre las personas.
La infonomía precisa de un desarrollo teórico. Mientras este se desarrolla, se necesita avanzar en los siguientes temas:
Economía del conocimiento: la competitividad de las naciones reside hoy en su capacidad para generar ideas, para convertirlas en innovaciones y para inventar nuevas industrias.
La organización como sistema de información: una organización es un ecosistema informacional, un ente complejo en el que se combinan personas, máquinas, documentos, procesos y políticas.
Las leyes de la información: no existe ciencia de la infonomía mientras no contemos con unos principios básicos, quizás derivados por inducción, que nos permitan deducir y predecir resultados.
La búsqueda de relevancia como energía informacional: la información sirve de poco si no es relevante para alguien, en determinado momento, en cierta situación.
El conocimiento como valor: tenemos demasiada información, poco conocimiento. Deberemos entender mejor en qué situaciones un individuo transforma la información a su alcance en conocimiento.
El negocio de la comprensión: En una sociedad con exceso de información, el reto consiste en hacer más fácil su comprensión.
Internet como factor de transformación en los negocios: Internet es información. Internet permite repensar las organizaciones, tanto en sus formas de operar, como en sus maneras de relacionarse con el entorno.
Políticas de información: para que la nueva economía funcione, es preciso una base de infraestructuras, tecnológicas, legales, administrativas.
La formación del nuevo profesional de la información: No existe infonomía sin infonomistas. No existe como disciplina si no hay personas que quieren desarrollarla, no desde un punto de vista corporativista, sino de búsqueda de nuevos conocimientos.
Teoría general de la información: Hay que organizar lo que sabemos sobre la información en un esqueleto coherente. Habrá que filtrar, ordenar, y encontrar alguna forma de relación entre los conocimientos actuales y futuros, de manera que se vislumbren los principios de una "teoría general de la información", más allá de las porciones de la misma que hasta ahora han ideado los ingenieros, informáticos, economistas, estadistas, lingüistas, psicólogos, científicos del caos, y otros.
Tomado de: http://www.infonomia.com/infonomia/what.php |